El jueves pasado cuando llegamos a clase teníamos una sorpresa, la profe nos había traído plantas; pero no unas plantas cualquiera, sino unas muy raras que no nacen de la tierra, sino de unas patatas.
Además de observar atentamente a nuestras nuevas invitadas, entre todos llegamos a la conclusión de que las plantas son seres vivos; ya que nacen, crecen, comen, beben...y aunque nos costó un poquito, en cuanto la profe nos enseñó la boca de las plantas toooodos lo entendimos.
La profe nos explicó que su comidita está en la tierra y que las raíces son como unas pajitas por las que chupan sus alimentos, y también el agua y nos quedó muchísimo más claro.
Ahora cada día nos ocupamos de regarla, para que no pasen sed, y de la comida no hay que preocuparse de momento.
Cada día observamos los cambios que sufren nuestras preciosas flores, que no son pocos, ya os los iremos enseñando.

